lunes, 27 de febrero de 2017

Gakkoi! cruel lovers cap 4

Al día siguiente decidí dejar a Toramaru durmiendo e irme directo a la boca del lobo, si quería ganarme el derecho a estar con él aun me quedaba algo por hacer.
-Veo que tienes agallas, eso me gusta pero no creas que te vas a salvar con solamente dar la cara y un poco de palabrería bonita.

En la entrada de la mansión estaba aquella poderosa figura de mujer que hace no mucho ya me había derrotado.
-No te equivoques, no vengo a pedirte disculpas, la que se va a disculpar eres tú
-¿Cómo dices?
Comenzó a crujir sus nudillos con una expresión molestas.

-No quiero luchar aquí solo destruiríamos la casa y además tu tampoco puedes desatar toda tu fuerza y no sería un duelo justo
-admiro tu nobleza, bien pues vallamos a la rivera allí no pasa mucha gente y el espacio es amplio, 

Acepté sin dudarlo y me encaminé al lugar donde me enfrentaría a Nagisa.
-Eres un tardón -Si gastase mi energía inutilmente no podría darte un combate digno ¿de tí de que te quejas?
-Tu arrogancia me toca los cojones pero no importa ya que cuando acabe contigo no podrás ni abrir más la boca.
Nagisa sin más demora se avalanzó sobre mi pero esta vez no me contendría por lo que decidí ir enserio.

-Vas a escaparte mucho?
-No pnesarías que me dejaría pegar verdad?
Sus golpes siguieron entre puñetazos y patadas pero ninguno dio en el blanco mi velocidad de reacción es mucho más rápida que la suya.

-¡Deja de saltar maldita pulga!
En uno de mis esquives aproveché el tiempo muerto en el aire para desenvainar y propinarle un golpe fatal. 
-Ngh te pillé -¡Mierda!
Pero sus reflejos eran mucho mejores de lo que pensaba, me agarró por el brazo y me lanzó volando contra unos árboles.

-Ggaaahg -No ha sido mal debo decir que me ha dolido pero que sepas que ese truco no te servirá más
-No me importa cuantas veces me derribes...
Con dificultad me levanté aguantando el dolor y la miré con una mirada desafiante.
-Esto no es nada...en comparación.. ¡Con lo que él tuvo que sentir en aquel momento!
Recordé el rostro de Toramaru encharcado en lagrimas de aquel día y mi creciente furia me dio fuerzas para ponerme en pie una vez más.

-¡Ni me derrotarás! -nghh...(¿Se ha vuelto más fuerte?) -GAAAAAAAAAH. Con todas mis fuerzas arremetí contra ella  desatando todo mi poder sin importarme cuan peligrosos fuesen mis golpes.
-Viento cortante.
Desenvainé la funda de madera de mi espada y liberé su filo de acero, usando mi técnica especial.

.Que poder más abrumador... No me lo cre....aaagh.
Un viento arrasador se levantó con cada golpe de mi espada, haciendo que la ropa  de Naguisa se llenase de cortes.

-¡¡¡Gaaaaaaaaahhh!!!!
Una vez que cayó sobre sus rodillas envainé mi espada otra vez cortando aquel vendaval.
-Es suficiente, si sigo peleando contigo acabaré matándote.
-Ahgh...Debo admitir mi derrota...No puedo mover ni un músculo....
Guardé mi espada en su funda y le extendí mi mano a Nagisa.

-Vamos, no seas orgullosa, ya no tienes que estar enfadada conmigo no?
Al principio se hizo la dura pero al final cedió y tomó mi mano poniéndose en pie.
-Me ha quedado claro que eres fuerte...muy fuerte, puede que incluso más que yo, te perdono haber hecho que Toramaru se deprimiese en aquel entonces.
Sus palabras activaron un boton en lo más profundo de mi subconsciente y un montón de imagenes del pasado relacionadas a cuando le dije todas aquellas cosas negativas afloraron.

-Entiendo que me odiases....fuí un hipócrita con él...pagué mi propio dolor sobre él sin darme cuenta de que él me quería de la misma manera que yo quería a Akashi....Pero ahora las cosas son diferentes,¿sabes? No pienso dejar que nadie le vuelva a hacer llorar nunca más.

-Esas palabras son las de un verdadero hombre, las del hombre que quiero que esté junto a Toramaru, te doy mi aprobación.
Dijo apretándome la mano en señal de amistad, le apreté la mano en señal de respuesta y le sonreí.
-Muchas gracias Nagisa -no hay de qué, eso si...¿Podrías hacerme un favor? -Claro ¿De que se trata?

-¿Izumi? ¿A donde me llevas? -Solo un poco más hay alguien que quería verte. Llevé a Toramaru con los ojos tapados y le dije que se sentase una vez se sentó en el tatami le destapé los ojos.

-¿Nee-sama!? -Y no vengo sola -hola hijo -¡¿¿P-p-PADRE?!
Tras el incómodo reencuentro familiar y tras un par de discusiones las cosas parecían calmarse poco a poco.

-Señor Uchiha quisiera pedirle la mano de su hijo, si es necesario estoy dispuesto a dar mi vida por él, el es mi escudo y yo su espada.Dije tomando su mano por instinto.
-Veo que eres un hombre de confianza.El padre de Toramaru era un hombre muy duro de pelar, y con un rostro intimidante. -Padre, Izumi ha sido capaz de vencerme en combate y sin esfuerzos creo que es un buen partido para Tora -Hummmmm..... -Por favor padre le ruego que me permita casarme con él -hhhuuuuummmmmmmmm.

El padre de Toramaru no dejaba de gruñir pensativo.
-¿Y quien ha dicho desde un principio que necesitases mi permiso? -Eres un hombre si fueras una mujer claro que tendrías que pedir mi permiso -¿Quee?! -He dicho mujer, de que te quejas -¿¡QUEEEEE!? -GAAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJA

Con una risotada  aquel hombre de aspecto intimidante sacó su lado más infantil y humano.
-No soy alguien tan serio -¡Papá! -Tu padre siempre es así? -Si... Pregunté por lo bajo susurrándole al oído a Toramaru para evitar ser grosero.

-Por cierto Izumi, no me llames señor Uchiha, me haces sentir viejo llámame mejor... Gin-san si quieres, mi nombre es Uchiha Gintoki.

A partir de aquel día comencé a integrarme más en su familia, Nagisa me trataba como a un hermano, su abuela traía verduras de la huerta y Toramaru solía pasar algún que otr día la noche en mi casa.

-Tora....Está dormido....No podría estar mejor,todos los días al despertar dentro de mi futón encontraba a Toramaru acurrucado entre mis brazos con una expresión angelical, tenía todo lo que quería, por qué pedir más.

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